Poemas sobre mi vida.

Saturday, September 20, 2025

Avenida 155

Me detuve en una esquina,
miré sin precaución;
encontré la alcantarilla
donde me hundiría.

Sin cerrar los ojos,
ví lo profundo.
tropecé, Caí.

No como quien cae al piso:
caía a un abismo,
de espaldas,
mirando la luz que se alejaba.

Flotaban las últimas partículas lumínicas,
esparciéndose,
revelando el universo
en mis pupilas dilatadas.

No lo dimensioné,
no sentí su amplitud,
su gravedad.

No me detuve.

Caí, me hundí.
No como quien es succionado o absorbido:
era el vacío de Faetón, cayendo en Eridanus.

Con mis manos, dedos y muñecas
ejercía una fuerza decepcionante,
una fuerza que me traicionaba,
que me recordaba mi ambición, mis excesos.

Con pánico
y poco oxígeno,
en un túnel profundo,
desconsolado e injusto,
el agujero negro se expandía.

Sentía lo oscuro de mi aislamiento.
Perdía mi voz,
hallé silencio.
Se desplomaban mis ecos,
desapareció el tiempo.

Caí, descendí.
No como si mi cuerpo fuera alimento del bosque,
sino como desecho.

El cero,
el todo,
la nada.

El pasar de los años,
renunciando a ver amaneceres:
la eternidad, la completa oscuridad.

1 comment:

  1. Que lento pasa el tiempo cuando vemos desmoronarse el edificio mas alto y mas preciado para nosotros. Disfruté mucho entendiendo ese espacio sofocante y oscuro al que le das forma y me encantó la referencia a Faetón. (Me alegra que eso que cuentas se volvió un poema y ya no te encuentras ahí.)

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