Poemas sobre mi vida.

Friday, March 6, 2026

A las afueras

Los bosques escuchan
el eco de tus pasos,
en el marrón y el verde,
entre el musgo y los arroyos,
te recuerdan,
mujer de la villa,
que ardes en el frío.

En el tapizado de nieve,
la brisa de enero que danza,
en un paisaje infinito y una sonrisa plena,
entre el espacio abierto y la luz del sol que dora la vida,
te revelan,
amiga lejana,
un silencio libre.

Las caricias del atardecer,
que miman el pico de la montaña,
entre la luna y el cosmos,
entre una parada en el camino y verte feliz,
nos guían,
amistad refugio,
a un invierno que nos abriga.

Saturday, September 20, 2025

Avenida 155

Me detuve en una esquina,
miré sin precaución;
encontré la alcantarilla
donde me hundiría.

Sin cerrar los ojos,
ví lo profundo.
tropecé, Caí.

No como quien cae al piso:
caía a un abismo,
de espaldas,
mirando la luz que se alejaba.

Flotaban las últimas partículas lumínicas,
esparciéndose,
revelando el universo
en mis pupilas dilatadas.

No lo dimensioné,
no sentí su amplitud,
su gravedad.

No me detuve.

Caí, me hundí.
No como quien es succionado o absorbido:
era el vacío de Faetón, cayendo en Eridanus.

Con mis manos, dedos y muñecas
ejercía una fuerza decepcionante,
una fuerza que me traicionaba,
que me recordaba mi ambición, mis excesos.

Con pánico
y poco oxígeno,
en un túnel profundo,
desconsolado e injusto,
el agujero negro se expandía.

Sentía lo oscuro de mi aislamiento.
Perdía mi voz,
hallé silencio.
Se desplomaban mis ecos,
desapareció el tiempo.

Caí, descendí.
No como si mi cuerpo fuera alimento del bosque,
sino como desecho.

El cero,
el todo,
la nada.

El pasar de los años,
renunciando a ver amaneceres:
la eternidad, la completa oscuridad.

Sunday, September 7, 2025

Fragilidad en lo infinito

Con tu luz en la oscuridad,
tan coherente para la selva,
diminuta luciérnaga que la encantas con tu resplandor verde.

¿Merece esta densidad, este destello cada noche?

Sin tu voz,
sin tu imagen.
Con tu alma,
con tus palabras,
encuentro el brillo.

Bioluminiscencia que atrae y protege, ¿la selva la valora?

Con tu brújula, a nuestro ritmo.
Sin sentido, deseo volar contigo.

Monday, July 14, 2025

Ayúdame

Esa tarde,
después de una larga temporada de decepciones,
llamé a mi abuela.

Me dijo que le rezaría a San Antonio.
Me dijo que encendió el velón rosa, que pagó la misa,
que, apretando sus manos, sintió al arcángel San Rafael.

Pidió con devoción, llamó a mis guías,
pidió a las almas del purgatorio.
Cerrando los ojos, con las manos arriba,
soplando un canto,
pidió que enviara un milagro a su nieta amada,
a su corazón de oro.

Que, por favor,
que por amor a Cristo,
me enviara un gran amor.

—“Hija,
Mija,
Niña”—

—“No se preocupe, que yo le pido a los ángeles,
a la Virgen, a los santos.

No se preocupe, que ellos me ayudan, la ayudan,
la bendicen y le envían ese amor, ¿oyó?

No se preocupe, no se sienta triste,
que yo le pido a la Virgen de Guadalupe,
a Santa Catalina,
al Santo de Padua.”

Me dijo que encendió el velón rojo,
que, sintonizando, escuchó mi horóscopo,
que la tarotista sacó
Il Diavolo,
La Luna,
Il Bagatto;
predijo el 7, el 12, el 15, el 8, el 14.

—¡Abuela! ¡Llovió!
—Es Uriel impulsivo, hija.
—Abuela, entró en la noche un sol, me cegó.
—El querubín descontrolado, mi corazón,
tiró flechazos celestiales;
convirtió el vino en poción.
—¡Abuela!

Los relámpagos alumbraban el cielo,
sentíamos cómo la tormenta nos unía,
sus ojos oscuros evocaban la ternura de un Ailuropoda,
mis ojos eran la mirada de José,
sosteniendo la partitura
"Quam Pulchra es"
para el ángel que la tocaba con un violín,
yo reconocí en el motet de Bauldeweyn su nombre.

Pensé: que llueva por siempre,
que nos bendiga esta agua,
sentí la lluvia como una señal,
con lágrimas,
con el mentón arriba,
di las gracias a las estrellas.

Entendí la tristeza de Dante perdiendo a Beatriz,
rogué a mis guías retenerle,
se ha despedido con prisa,
el tren pasó a tiempo.

Monday, April 28, 2025

Fioritura, mi primavera de 35

El siguiente, es un poema que le escribí a Fede, una nueva amiga.

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¿Y si esta primavera el destino te sorprende?

¿Y si esta floración te regala una sonrisa constante?

¿Y si con el renacimiento de las flores llegan los poemas que necesitabas leer?

¿Y si, al despertar la naturaleza, empieza también a brillar algo en ti?

¿Y si ves la juventud de las flores moradas en los árboles del parque, y no puedes evitar acercarte a oler?

¿Y si aparece una amiga que ama las montañas y los atardeceres, el parmesano, los caballos, las caminatas, la tranquilidad e ir despacio?

¿Y si lo mejor del verdecer de este año fuera que el destino te sorprende con alguien tan auténtico y noble?

¿Y si ese regalo de la naturaleza florece junto a ti, con palabras y fotos, con su música y comida favorita, con la afinidad de ambas y con la gratitud que le tengo?

A veces, la vida nos regala personas especiales en momentos inesperados. Este poema nació pensando en lo bonito que es compartir los gustos mas simples de la vida con una nueva amiga. ¿Que te ha traído la primavera? Quería compartirlo contigo, como una celebración de la amistad que trae el destino inesperadamente.

Thursday, March 10, 2022

Deseando el Sur

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Atravesé la neblina helada de esa noche,
la melancolía cómoda, adictiva, de ese mismo día,
que se apoyaba en música triste, me encerró.

Mientras miraba frente a la ventana,
por la que se deslizaba la lluvia como si fuera mi llanto,
y con mi temor por el día siguiente,
una luz que alumbró mis pupilas me molestó de repente
e interrumpió la derrota que sentía mi alma.

Pero el anochecer se pierde en tu sonrisa.

Quizás, algún día, no despierte en la niebla fría del norte,
y me abrigue tu dulce mirada,
y me envuelvan tus brazos.

Sunday, September 22, 2019

No Puedo,

Miro al cielo. Suspiro.
El roce del viento. La noche fría.
Cierro los ojos. Pienso... que no puedo.
No puedo.

¿Qué decirte cuando te vea, si estoy sin palabras?
¿Y qué escucharé, si no logro entenderte?

De verdad, no puedo.
Porque tú ya no me reconoces.
Tu orgullo te cubre los ojos,
Y mirarte me dolerá como dolió el tiempo sin ti.

No puedo.
Me cubre la distancia, me detiene el miedo, la indecisión.
Y no, no puedo.

No puedo perdonar tu silencio.
No puedo asimilar tu desconfianza,
tu criterio no lo acepto.

No puedo perdonar que no me hayas dicho que él estaba muriendo.

Friday, January 7, 2011

Legado

Legadob

Parecía ciego,
me susurraba,
como si quisiera ponerme a prueba.

Destruía todo lo que empezaba,
constantemente inesperado, era el mal.
Siempre presente, en él
y en mí.

Nuestra naturaleza se oscurecía.
Me miraba fijo
mientras yo lloraba.

Porque si elegía, me equivocaba,
cada segundo
presionaba mi alma,
sin límites,
en los abismos,